jueves, 18 de febrero de 2010

Las primeras series de TV

Las primeras series de TV que recuerdo fueron las de Rintintín y Patrulla de caminos. Las veíamos en la tele de la Cantina a la vez que los partidos de fútbol del Real Madrid. Me quedaba pegado al mostrador cuando iba a buscar el vino o simplemente nos acercábamos hasta allí como niños curiosos a ver lo que había. Era la tele en blanco y negro (con lluvia y carta de ajuste). Poco después se fueron comprando teles en las casas y se fueron sustituyendo las novelas de la radio por las series y concursos de la única cadena que había entonces, la primera de Televisión Española en VHF. Poco después vino la segunda en UHF y el color.

domingo, 7 de febrero de 2010

Los trabajadores de la luz

Cuando se hacía una acometida eléctrica primero traían aquellos postes de madera embreada y los dejaban sobre los caminos. Luego venían y los ponían verticales. A continuación aparecían los de la electricidad con aquellos aperos para escalarlos: unas espuelas y un cinturón con el que abarcaban su cintura y el poste. Así encaramados se mantenían en lo alto haciendo la instalación. Cuando se iban quedaba el poste con la señal de aquellos espolones con los que se apoyaban al subir. Curiosamente esta técnica es la que me encontré en los podadores de palmeras cuando llegué a Canarias. Técnica que también ha desaparecido recientemente.

sábado, 6 de febrero de 2010

El cometa de San Roque

Tuvo que ser a finales de los 50, porque yo era muy pequeño, cuando apareció un cometa por encima de San Roque, visto desde Salgueirón. Lo recuerdo con la imagen típica de los cometas con una estrella y una cola, tal como el del portal de Belén. Al anochecer estaba siempre allí situado, lo veía desde la ventana de atrás de mi casa antes de irme a dormir, y duró bastante tiempo. Para mí se convirtió en un paradigma de imagen de cometa que después no he vuelto a ver, porque los cometas de todos estos últimos años tenían otra forma, eran redondeados y semejaban un proyectil.

domingo, 31 de enero de 2010

El Santa María

El Santa María era unos de los trasatlántico que venía regularmente a Vigo, tenía bandera portuguesa y era de color blanco con chimenea amarilla. Hubo un año en el que se armó un gran revuelo, unos piratas habían secuestrado el trasatlántico por motivaciones políticas más que económicas. Al frente estaba Galvao, un personaje desconocido hasta entonces y, para los niños que éramos en aquella época, se nos escapaba la motivación última de semejante acción. El incidente se resolvió al poco tiempo y resultó extraño volver a ver aquella silueta blanca entrar por la ría con destino al puerto de Vigo.

jueves, 7 de enero de 2010

El niño y el caracol

"El niño y el caracol" era la escultura que había en la alameda, un niño montado sobre un caracol adecuado a su tamaño. Sobre los tres o cuatro años me hicieron una foto con ella --que aún conservo--, en la que la escultura estaba entera, y digo entera porque al poco tiempo se partió por la mitad. Quedó sólo el caracol, la imagen del niño desapareció, y este elemento lo usábamos los niños para hacer la portería de los partidos de fútbol que jugábamos con tanto ahínco (tal vez se rompió por esa utilidad de poste de portería que le dimos a la escultura desde el principio). Ya más adelante no había restos de la estatua, desapareció y, si simbolizaba el juego infantil, allí quedábamos nosotros rompiendo zapatos dando patadas al balón.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Fin de año

Hoy que es fin de año, al volver a Salgueirón en el tiempo, recuerdo los fines de año que pasé de pequeño en casa. Por alguna razón me iba a la cama antes de dar las doce y desde allí oía que cambiaba el año porque a esa hora sonaban las sirenas de los trasatlánticos y demás barcos que había en Vigo. Escuchaba a continuación si pasaba algo porque el cambio de año lo asociaba con algo nuevo, y claro, no ocurría nada y me quedaba dormido. Por la mañana comprobaba que el mundo seguía funcionando como siempre.

martes, 22 de diciembre de 2009

Gaviotas por la ventana

Lo que se llama en física una visión euleriana es a lo que jugaba cuando era pequeño en los días festivos desde cama. La fábrica atraía muchas gaviotas por el olor y se situaban en largas filas sobre su tejado, eso implicaba que iban y venían hacia o desde alguna parte por la mañana y por la tarde. El juego consistía en ver pasar las gaviotas por los cuadros de la ventana y contabilizar ese flujo para ver en qué cuadrado habían pasado más. Había también bandadas de gorriones que llegaban a la alameda, de estorninos que venían a los higos de agosto o de avefrías que llegaban en invierno, que también podían usarse para el juego.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Factorías conservera y ballenera: Massó

En el Instituto Montecarrasco (Cangas) están realizando un trabajo de promoción de la lengua gallega con los alumnos/as de ESO, tomando como referencia las factorías conservera y ballenera de Cangas. José Ramón - mi marido y profesor del centro - aportó esta compilación de fotografías de las instalaciones antiguas y actuales que, como me parecieron interesantes, las incorporo a nuestro blog.
Espero que os guste.




domingo, 22 de noviembre de 2009

La de Barca

Hubo una época en que andábamos en bicicleta para ir a todos los lados, incluso llegamos a ir hasta Beluso, y, claro, teníamos que arreglar los pinchazos que ocurrían a menudo. Los suministros estaban en Cangas, en el taller de Barca, enfrente del muelle de la "Guapa", y solíamos caer por allí de vez en cuando. Disponíamos de unas cajas de parches y del pegamento especial que había a tal efecto que, junto con una hoja de papel de lija, nos permitía arreglar tubulares y seguir montando en bici.

Los vendedores de piñas

Una profesión antigua, la de vendedor de piñas de pino, existió mientras hubo cocinas de hierro porque con el butano se acabó la necesidad de esta materia prima. Venían con sacos de piñas hasta las casas y los vendían en la misma puerta, aunque no recuerdo si había que avisarles o pasaban al azar. Las cocinas de hierro se encendían con la leña de la huerta, de la poda de frutales y otras ramas, pero daba mejor fuego la piña del pino. Dentro de las piñas venían tijeretas, unos insectos alargados y marrones, se conoce que se alimentaban de algo que tenían, y cuando se echaban al fuego algunas tijeretas salían corriendo. Al igual que las cucarachas daban un poco de asco.

jueves, 19 de noviembre de 2009

La báscula

A la entrada de la fábrica de Massó, a la izquierda, había una báscula para pesar los camiones. Era una plancha de hierro rectangular en la que cabía un camión grande. Supongo que pesando el camión en lleno y luego vacío calculaban en peso de la carga. Había una ventana que daba a la báscula desde donde se daban instrucciones al conductor para poner y quitar el camión, el propio portero (el padre de Pili) era el que la manipulaba. Normalmente los camiones que salían de la fábrica llevaban todo tipo de conservas y los que llegaban podían traer desde pescado hasta aceite de oliva, pasando por sal o cualquier otra materia prima. La gente pasaba caminando por encima de la báscula cuando estaba libre y recuerdo que era bastante estable.

domingo, 15 de noviembre de 2009

El inspector de la escuela

Liste era el inspector que venía a las escuelas de vez en cuando, al menos a la de los niños. Mi padre nos avisaba de que iba a venir y nos preparaba por si nos hacía preguntas, cosa que alguna vez ocurría, pero por lo demás era una visita rutinaria que no nos creaba mas preocupación. Cuando se jubiló se fue a vivir a Cela según tengo entendido y ya no volví a ver otro inspector, para entonces se había acabado la escuela del Hotel y mi padre iba al grupo de San Roque. Las escuelas se cerraron antes de que quebrase Massó, por alguna razón se suprimieron y se integraron a maestros y alumnos en los grupos escolares.

Espejismos en Areamilla

Los días que apretaba fuerte el calor en verano, desde Areamilla se observaba un fenómeno meteorológico curioso, la formación de una franja horizontal en el horizonte que parecía querer elevar las Islas Cies o la costa de Bayona. Por efecto de la evaporación del mar se reflejaba éste en ese vapor impidiendo ver con claridad la linea del horizonte, amplificándola incluso y dando la impresión de que la tierra de enfrente tenía un zócalo. Lo mismo ocurre en el asfalto cuando está muy caliente y se convierte en un espejo haciendo desaparecer la carretera. Los niños imaginábamos que aquello podía ser un fenómeno similar al que ocurre en el desierto, aunque en este caso en vez de arena había agua.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Arreglar cacerolas

Las cacerolas y ollas de casa estaban remachadas con aquellos aros debido a que por algún golpe se hacía un agujero y las dejaba inservibles hasta que se reparaban. Venían los afiladores y capadores (al parecer tenían ambas habilidades) y arreglaban las perolas o afilaban los cuchillos. Los primeros que venían también reparaban los paraguas con aquellos carros especiales de rueda a pedal, porque los de después ya venían en moto y eran más de afilar cuchillos que de otra cosa. Era una economía en la que las cosas cuando se estropeaban se arreglaban. Se zurcían calcetines o camisas, o se cogían puntos en las medias. Cuando la ropa estaba muy pasada se les hacía un reciclaje en forma de paños para secar. Hasta los cueros de los zapatos los usábamos para hacer tirachinas. Realmente no se tiraba nada que no fuese susceptible de rehusar.

viernes, 6 de noviembre de 2009

¿Una fuga en Areamilla?

Tengo un recuerdo borroso que tal vez me lo haya inventado, pero algo me suena de que una vez se escapó alguien de la Guardia Civil y se tiró al mar entre la Congorza y Areamilla y fue nadando hasta el "con" que hay por allí. Tuvieron que ir hasta el islote los guardias para poder apresarlo. ¿Alguien se acuerda de ésto? También me acuerdo, y debe de ser que era por aquella época, de ver hacer rapetadas en la playa de Areamilla al atardecer. Con unas chalanas y desde la playa traían arrastrando la red hasta alcanzar la playa con aquella bolsa final medio llena de pescados, con algunos salmonetes y algunas sollas entre otros.